Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

lunes, 3 de marzo de 2014

Poesías

Un Adiós en el Parque

Caía la lluvia entre los árboles
y mecíalos el viento suavemente,
era una tarde triste y entre tréboles,
tomados de la mano tiernamente
por el sombrío parque caminábamos.

Ese parque, tan lleno de añoranzas
para nosotros dos,
testigo en otro tiempo de nuestras alegrías,
de confidencias tiernas, de juramentos mil,
no tenía aquella tarde las dulces armonías
del trinar de los pájaros, de su aleteo febil,
era todo tristeza y en su penumbra fría,
unidos, como entonces, nos diríamos adiós.

Un adiós que no osaba salir de nuestros labios
pues sólo pronunciaban dulces frases de amor,
que no sabían de odios ni resabios,
y por lo tanto eran ajenos al dolor.

Mas el destino quiso que un día yo tomara
una senda distinta, me alejo de su amor,
me llevó por caminos que yo nunca soñara,
me ofreció de las mieles que yo nunca probara
y embriagándome en ellas yo perdí su calor.

Esa tarde en el parque la miraba tan bella,
en su cara la lluvia dejó aromas de flor,
y al mirar que dos lágrimas resbalaban por ella
me arrojé entre sus brazos y lloré por su amor.

Seguimos caminando, ya el cielo no lloraba,
mas sí nuestras dos almas la cruel separación,
ya la noche inclemente del adiós se acercaba,
detuvimos el paso, y en su frente adorada,
le dejé con un beso ¡toda mi devoción!

De aquel amor que fuera nuestra gran ilusión,
como mudos testigos de dos, que se adoraron,
en el tronco de un árbol para siempre quedaron
nuestros hombres grabados… dentro de un Corazón.

J. E R B.


Una Conversación con Dios

Un día platicaba con Dios,
y le decía, “Padre, ¿Por qué los hermanos
no se quieren y no son tiernos,
¿Por qué nadie ayuda a los enfermos?,
¿Por qué no pones un alto a los malos gobiernos?

Yo le decía más de mil preguntas,
y cuando terminé, Él empezó a llorar,
me dijo que yo era el único que se preocupaba por su bienestar,
y en qué tipo de mundo quería habitar.

Me dijo también que Él nos había hecho libres,
y que podíamos hacer lo que quisiéramos,
pero que nos hemos pasado de sus límites,
cometiendo abortos, delitos y secuestros.

Yo no lograba entender lo que me decía,
confundido y triste le empecé a suplicar,
que el día del juicio final no se fuera a enojar,
y que los pecados de su pueblo pudiera perdonar.

Él me abrazó y de sus ojos, lágrimas le volvieron a brotar,
me dijo que nos ama y que nunca se iba a enojar,
que él es lento para eso y que el perdón nos lo iba a otorgar,
pero que fuéramos conscientes de las
consecuencias que podríamos provocar,
si no volvemos a cuidar a la Tierra, nuestro hogar.

Yo le agradecí y le dije: “Gracias Padre por amarnos,
por perdonarnos y hacernos reflexionar,
que el mundo que nos diste lo debemos amar y cuidar,
ya que es una de tantas creaciones que tú nos quisiste regalar”

G T R R

Tú Naciste en mi Casa

A.D. Jesús Tirado
Tú naciste en mi casa,
compartimos el vientre
del amor y la gracia
y el regazo sublime e inmaculado
que arrulló a la Palabra.
Fuiste el mayor de los hermanos
y más que hermano fuiste un padre. Dabas
tu vida por nosotros cada día,
por nuestro amor no escatimaste nada.
¡Recuerdas que sufriste por nosotros
hasta entregar el alma?
Un día el cielo amaneció nublado,
el cielo de las almas.
¡Oh sorpresa infinita!
Te negamos el habla,
te entregamos, ingratos, al dolor,
al silencio de tierras muy lejanas.
Te vendimos a Egipto
tus hermanos del alma…
¡Qué caminos tan largos
pusimos en tus plantas!
¡Qué miradas azules en tus ojos
teñidas con lo azul de las montañas!

En esa lejanía caminaste
al Reino del amor y de la gracia
y envuelto en el amor divino
reinas con el amor que salva.
¿Rogarás por nosotros desde el cielo?
Sí rogarás: sabemos que nos amas.
¿No nos recuerdas? Somos tus hermanos
caídos en desgracia…
¡Nos perdonas la ofensa!
Venimos compungida el alma…

Gracias por tu perdón
que nos devuelve toda la esperanza
y en un abrazo, inmenso como el Cielo,
nos estrecha en abrazo de montaña.

Ruega al Señor que nos volvamos
un solo corazón, una sola alma
y nuestro sacerdocio sea sendero
de amor y de esperanza.

Tomada del Libro: “Mi Desierto, Poesías”
del Padre Rafael Alcántar Mondragón


Con una Sonrisa

Con una sonrisa yo moriré,
me despido contento del mundo,
con una sonrisa yo enamoré,
pude ganar un amor profundo.

Dominarme la vida no pudo,
el llanto primero pude cambiar,
tuve un corazón por siempre rudo,
con la vida siempre pude lidiar.

Al sempiterno Creador gracias doy,
se está caído cuando se acepta,
por este nuevo sendero me voy.

Mi alma ya no vivirá marchita,
alegre la llevaré desde hoy,
al tiempo dejo la carne muerta.

( Viviré la eternidad bendita)
R R S

Eres Mujer

Eres la fragancia,
eres una mujer,
tienes la presencia,
siento ya tu querer.

Caminas con gracia,
miras con dulzura,
llevas elegancia,
hablas con ternura.

Eres una niña,
una linda mujer,
llegaste a chavala,
niña fuiste ayer

Siento la ternura,
que invade mi ser,
tú, fruta madura,
la que comí ayer.

R RS

La Felicidad

La Felicidad es un ramo de flores,
la tranquilidad es un bello amanecer,
por eso siempre te pido que no llores
afanosamente pérdidas de ayer.

Mucha más felicidad es no desear
que buscar desesperados la riqueza,
nos producirá eterno malestar,
amar a todos es de mucha nobleza.

Huye siempre del humano que condena,
el perdón del hombre busca y el divino.
No temas el castigo con pena eterna
pero acepta el reproche del ofendido.

Abundancia de amargura da el odiar,
separa de ti ese mal sentimiento,
cámbialo por siempre por el verbo amar,
actúa con base en el entendimiento.

R R S

Mucho o Nada

Lo que te di fue poco,
pero muy suficiente
si lo mucho se siente,
se forma poco a poco.

De poco pides mucho
aunque lo poco es mejor,
te quedas sin lo mucho
y la nada es mayor.

Pero dí qué es mejor:
un mucho de nada
o un poco de amor.

Recibir poco es mayor
y si la vida es nada
tener vida es lo mejor.

R RS


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